martes

Entrevista a JUDITH/JACK HALBERSTAM. RAQUEL(LUCAS)PLATERO entrevista a JUDITH HALBERSTAM para PAROLE DE QUEER

"En una sociedad donde el éxito se define en término de acumulación de capital y domesticidad reproductiva, las personas queer están relegadas en ambos ámbitos al espacio del fracaso, y de alguna forma, hacen del fracaso un proyecto digno. En otras palabras, en la medida en la que las personas queer quieran trastocar las normas sociales tienen que comprometerse con el fracaso, y como diría Samuel Beckett “fracasar mejor”.
Judith/Jack Halberstam
-Raquel(Lucas)Platero(RLP): En al año 2010 estuviste en Bilbao en la conferencia “Géneros, Sexualidades y Cuerpos”, organizadas por la  Diputación Foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao, donde hablaste del “fin del género, tal y como lo conocíamos”, ¿a qué te referías con esta afirmación
-Quería decir que deberíamos pensar sobre cómo las normas, prácticas y los modos de corporalidad han cambiado radicalmente en las dos últimas décadas, y así deberíamos preguntarnos si este es el “fin del género, tal como lo conocemos”. Si en realidad vivimos ya con ello y cómo, y con formas de género que conforman ciertas identidades que son bastante nuevas. Mostré bastantes ejemplos de nuevas configuraciones del cuerpo, el deseo y el contexto social. 
-(RLP):También mencionaste diferentes percepciones de lo que significa ser trans y la diversidad en el ámbito local, así como también hablaste de la masculinidad femenina. Utilizaste ejemplos traídos de la cultura, como Lady Gaga, o la representación de Thomas Beattie como el primer hombre trans embarazado. ¿Puedes contarnos un poquito más sobre las implicaciones de estas percepciones sobre lo que es ser trans? 
-Transexual solía significar que la gente se vivía a sí misma como estar “en el cuerpo equivocado”. Estas personas tenían que buscar asesoramiento psicológico, intervenciones médicas y vivían en el “género opuesto” antes de hacer la transición  permanente al otro género. La gente trans se la entendía como personas normales en otros ámbitos de su vida, y así se les presuponía un deseo heterosexual. Pero las experiencias vividas por todos aquellos que son distintos a la mayoría en sus opciones de género (gender variance) y tienen identificaciones del otro género (cross-gender) han mostrado ser bastante más complejas que lo pensado anteriormente. Y así cuando miramos en las comunidades trans, encontramos gente viviendo como hombres en cuerpos asignados como mujeres; encontramos a gente que transiciona de varón a mujer, de mujer a hombre y que tienen relaciones homosexuales; encontramos hombres con posibilidad de reproducirse como mujeres; mujeres trans que pasan sin problema como mujeres biológicas; hombres trans que viven con parejas femeninas pero no tienen pene y así. La amplitud de corporalidades, deseos y contextos sociales es salvaje y amplia…
-(RLP):En parte de tu charla te centraste en las diferentes manifestaciones de la crisis cultural, te referiste a una crisis de género y sobre la sexualidad. Decías que existen vínculos entre la consecución de diferentes derechos. Por ejemplo, conectaste el surgimiento de la tecnología sobre la reproducción con la tecnología necesaria para el proceso de transición. Preguntaste por qué nos tendría que importar ahora si existe la posibilidad de un hombre trans tenga un hijo. ¿Qué nos dice en realidad el espectáculo que supone presentara Thomas Beattie como si fuera el primer hombre trans embarazado y cómo conecta con los derechos reproductivos hoy en día? 
-Estaba tratando de señalar que los derechos reproductivos, un tema asociado típicamente con las mujeres heterosexuales se ha convertido en algo mucho más amplio basado en un conjunto de alianzas y que los cambios en las prácticas y tecnologías reproductivas ahora nos permiten tener madres lesbianas, donantes de esperma, vientres de alquiler, hombres trans embarazados, padres butch, y así. La explosión de los medios de comunicación con el caso de Thomas Beattie nos presentó su embarazo como un evento extraordinario, una cuestión singular, el resultado extraño de las nuevas tecnologías, pero nunca se le representó como pare de un campo más amplio de transformaciones. Todo mi proyecto sobre las nuevas normas de género/sexuales se pregunta si vemos el género y la sexualidad como ámbitos de influencia en lugar de identidades, como zonas de actividad más que como conjuntos de cuerpos similares, como sistemas ecológicos más que como modos de la especie.  
Judith/Jack Halberstam y Raquel(Lucas)Platero en un momento de la entrevista

-(RLP): Tienes una relación intensa con España. Vienes a menudo a hablar sobre cuestiones sobre el género y la sexualidad. ¿Cómo percibes la recepción que está teniendo aquí tu trabajo, especialmente con la versión en castellano de “Masculinidad Femenina”? 
-Tuve mucha suerte, Javier Sáez decidió traducir mi libro al español - y una traducción es una cuestión muy polítizada, a menudo sólo se traduce un libro de cada dos en un ámbito determinado. Por suerte para mi, Javier decidió que había público interesado por mi trabajo en contextos en los que se habla castellano y realizó la traducción. La recepción ha sido genial, me encanta venir y hablar en España donde encuentro una comunidad queer intelectual vibrante cada vez que vengo. 
-(RLP): Has estado trabajando en un nuevo libro sobre el fracaso. ¿Te gustaría darnos algunas pistas sobre tu nuevo trabajo? 
-El libro se titula: “The Queer Art of Failure” (Duke University, 2011). Este libro se centra en el fracaso como una forma de vida queer y argumenta que en una sociedad donde el éxito se define en término de acumulación de capital y domesticidad reproductiva, las personas queer están relegadas en ambos ámbitos al espacio del fracaso, y de alguna forma, hacen del fracaso un proyecto digno. En otras palabras, en la medida en la que las personas queer quieran trastocar las normas sociales tienen que comprometerse con el fracaso, y como diría Samuel Beckett “fracasar mejor”. Mi libro trata del arte queer sobre el fraco en relación a la cultura infantil, especialmente sobre las películas de dibujos animados para niños, las bellas artes queer, la negatividad queer y las versiones alternativas del feminismo que se deleitan en la pasividad, el masoquismo y el lado oscuro. 
“The Queer Art of Failure” por Judith Halberstam
¡Muchas gracias por la entrevista!
Jack
Jax Back.Londres.1991  
Jax Revealed.Londres.1991
Fotografías de Del Lagrace Volcano a Judith Halberstam que serán la portada de su libro Masculinidad Femenina.
                                                   


Judith Halberstam es directora del Center for Feminist Research en la Southern California University y profesora del departamento de Literatura en la Universidad de San Diego. Entre sus publicaciones destacan "The Drag King Book" escrito junto a Del Lagrace Volcano, "Female masculinity"   (Masculinidad Femenina), "Gaga Feminism: Sex, Gender, and the End of Normal"“The Queer Art of Failure”.

Raquel (Lucas) Platero es doctor en Sociología (UNED, 2013), psicólogo y activista. Es docente en la URJC, así como educación secundaria y en el Programa de Estudios del MNCARS, Somateca. Ha trabajado en varios proyectos europeos MAGEEQ, QUING y HERMES investigando sobre sexualidad, género e interseccionalidad. Sus últimas publicaciones incluyen la coautoría de Herramientas para combatir el bullying homofóbico (Madrid: Talasa, 2007), la coordinación de Lesbianas. Discursos y Representaciones (Melusina: 2008) y editor de Intersecciones. Cuerpos y sexualidades en la encrucijada (Bellaterra: 2012).


miércoles

Entrevista con PAUL B. PRECIADO: POSPORNO/EXCITACIÓN DISIDENTE

"El  movimiento postporno es el proceso de devenir sujeto de aquellos cuerpos que hasta ahora solo habían podido ser objetos abyectos de la representación pornográfica: las mujeres, las minorías sexuales, los cuerpos no-blancos, los transexuales, intersexuales y transgénero, los cuerpos deformes o discapacitados. Es un proceso de empoderamiento y de reapropiación de la representación sexual"
Paul B. Preciado.Foto:Lea Crispin

En 2003 organizaste el primer Maratón Posporno en el Macba. ¿Qué significa posporno? 
En realidad, el término posporno fue inventado por el artista holandés Wink van Kempen en los años 80 para denominar un conjunto de fotografías de contenido aparentemente explícito (es decir, con representación de órganos genitales en primer plano) pero cuyo objetivo no era masturbatorio, sino paródico y crítico. Pero fue la artista y actriz porno americana Annie Sprinkle la que dio al término una dimensión cultural y política mas amplia, cuando lo utilizó para presentar su espectáculo El anuncio público del cuello del útero” en el que invita a los espectadores a explorar el interior de su vagina con la ayuda de un especulum ginecológico. Ironizando al mismo tiempo los códigos visuales de la medicina y de la pornografía tradicional, Sprinkle  advierte a los visitantes de su útero: “queréis ver más y más, acercaos, mirad, esto que veis es de verdad el sexo.” Lo único que verán los insaciables visitantes con la ayuda de una linterna será un canal rosado y el reflejo destellante de la luz en el fondo del útero. De este modo, Sprinkle reduce al absurdo el imperativo de máxima visibilidad del sexo femenino que impone la pornografía tradicional. Sprinkle nos enseña que la pornografía produce la verdad del sexo que pretende representar: se trata de un género cinematográfico de ficción hecho de códigos, convenciones, representaciones normativas...cuya narración dominante está construida para satisfacer la mirada masculina heterosexual. Sprinkle nos pregunta: ¿cual es el cuerpo representado por la pornografía? ¿Por qué y para quién aparece como excitante?¿Cuáles son los límites de la representación pornográfica? ¿Qué es aquello que cuando es representado impide la excitación?
Para mí la noción de posporno de Sprinkle sirve para dar nombre a un conjunto de iniciativas de crítica de la pornografía dominante que lejos de renunciar a la representación de la sexualidad, apuestan por la producción de representaciones disidentes. Pensé en la Maratón posporno porque echaba en falta iniciativas críticas y políticas en torno a la representación de la sexualidad en el Estado español y me daba la impresión que íbamos a necesitar días y noches para empezar un debate. Mi sorpresa fue llegar a Barcelona y encontrar que a pesar del aparente silencio crítico, había un grupo de activistas supercañeros que ya estaban haciendo posporno aunque no le hubieran todavía llamado de ese modo. 

Pero ¿por qué es importante políticamente la pornografía?
¿Qué otra máquina política conoces que tenga el mismo poder de producir placer? La pornografía es una potente tecnología de producción de género y de sexualidad. Para decirlo rápidamente: la pornografía dominante es a la heterosexualidad lo que la publicidad a la cultura del consumo de masas: un lenguaje que crea y normaliza modelos de masculinidad y feminidad, generando escenarios utópicos escritos para satisfacer al ojo masculino heterosexual. Ese es en definitiva la tarea de la pornografía dominante: fabricar sujetos sexuales dóciles…hacernos creer que el placer sexual “es eso”.  
Por eso no es extraño que el movimiento posporno aparezca precisamente en un momento de intensa politización del cuerpo y de los placeres, a finales de los 80, en el en el contexto de la crisis del sida, que vino acompañada por un fuerte recrudecimiento de la homofobia y el fortalecimiento de nuevas medidas estatales de control y regulación de la sexualidad: criminalizacion y pauperización del trabajo sexual, limpieza de las ciudades, reprivatización de la imagen pornográfica … La guerrilla posporno surge como una reacción frente a esas nuevas formas de control. 

Hasta ahora pensábamos que el feminismo era fundamentalmente antipornográfico ¿Pueden funcionar juntos feminismo y pornografía?
El feminismo de los años 80 fue el primer movimiento político que hizo un diagnóstico lúcido del poder de este aparato iconográfico porno para producir y controlar las identidades sexuales, pero cuando llegó el momento de tomar una decisión con respecto a la gestión de ese poder se vio fracturado en dos estrategias divergentes: por una parte, el feminismo abolicionista, liderado por autoras como Catherine MacKinnon y Andrea Dworkin, identificado con la mujer heterosexual blanca casta y de clase media, pide al Estado (paradójicamente al mismo Estado que critica como patriarcal) que proteja a las mujeres de la violencia del lenguaje pornográfico haciendo uso de la censura y de la represión para controlar la representación. Ya conocemos las consecuencias desastrosas de este movimiento abolicionista antiporno sobre todo en Canadá donde se implementaron legalmente: se acabaron censurando todas las representaciones lesbianas sadomasoquistas como ejemplos de “violencia extrema”, mientras que las representaciones hetero dominantes siguieron circulando sin problema. Frente a este feminismo abolicionista, aparece la estrategia política del feminismo pro-sexo y posporno, organizada en un principio por colectivos como COYOTE y PONY, con la participación de trabajadoras sexuales, lesbianas y actrices porno como Annie Sprinkle, Verónica Vera, Scarlot Harlot o Diane Torr. Aquí ya no se trata de pedir ayuda al Estado-papa-censor sino de reapropiarse las tecnologías de producción de representación sexual y de placer. El feminismo posporno reivindica la representación pornográfica como un espacio de acción política a través del que las mujeres y las minorías sexuales pueden redefinir sus cuerpos e inventar nuevas formas de producir placer que resistan a la normalización de la pornografía dominante. Se establece así una alianza entre los grupos de lucha contra el sida como ACT UP, los movimientos queer, transexuales y transgénero de crítica y resistencia a la norma heterosexual y los movimientos de trabajadores sexuales, de la industria pornográfica, que militan por el reconocimiento de sus derechos salariales y la mejora de sus condiciones de trabajo. 

¿El posporno es siempre minoritario?
El  movimiento postporno es el proceso de devenir sujeto de aquellos cuerpos que hasta ahora solo habían podido ser objetos abyectos de la representación pornográfica: las mujeres, las minorías sexuales, los cuerpos no-blancos, los transexuales, intersexuales y transgénero, los cuerpos deformes o discapacitados. Es un proceso de empoderamiento y de reapropiación de la representación sexual. No se trata de que estos cuerpos no estuvieran representados: eran en realidad el centro de la representación pornográfica dominante, pero desde el punto de vista de la mirada masculina heterosexual. Hasta ahora solo habían servido para reafirmar la posición de dominación cultural y política del placer masculino heterosexual. A partir de ahora, las mujeres y las minorías se reapropian del dispositivo pornográfico y de sus tecnologías de producción de representación y placer para cuestionar la mirada dominante. Así aparecen pornografías subalternas que ponen en cuestión los modelos tradicionales de masculinidad, feminidad, pero las representaciones de la raza, de la sexualidad, del cuerpo válido y discapacitado. Ese proceso va a dar lugar a una serie de producciones pornográficas disidentes: en los 80, por ejemplo, surge en Estados Unidos la revista de porno lesbiano On Our Backs, centro de las críticas del feminismo abolicionista heterosexual, en la que se publican las primeras fotografías de la cultura BDSM, Butch-Femme y Drag King de Del LaGrace Volcano. Se montan también en esa época las primeras productoras de porno feminista y lesbiano independientes como la de Candida Royalle, Fatale Video o Blue Productions a las que habrá que añadir el sello SIR en la primera década del siglo XXI. Emerge así una pornografía queer, experimental, autoproducida y autodistribuida entre cuyos autores destacan Annie Sprinkle, Maria Beatty, Bruce LaBruce, Shu Lea Cheang o de manera más reciente el LoveArtLab formado por Sprinkle y Stephens, Emilie Jouvet, Maria Llopis
A estas nuevas producciones habría que añadir el trabajo de lo que podríamos denominar artivistas posporno en el que el uso del cuerpo y la sexualidad en el espacio público es una forma de acción política, como en el caso de PosOp, de GoFistFoundation, de las Medeak o de Dianapornoterrorista. 

¿No es el posporno demasiado chic, demasiado artístico? ¿Por qué esta reivindicación artística de los pospornógrafos?
El arte no es elitista sino fundamente corporal y político. No se trata de que el posporno reivindique el arte frente a la pornografía, sino más bien de que ambos, arte y posporno, son espacios de experimentación, de crítica y de investigación en los que se trabaja con la materialidad del signo, con la imagen y el sonido y con su capacidad de crear afectos, de producir placer e identidad. Además, el posporno, como el arte, se distancia de la pornografía tradicional al renunciar, en muchos casos, a los resortes masturbatorios de ésta. Ya no se busca tanto accionar el mecanismo de producción de placer como interrogarlo, cuestionarlo. Podemos pensar en una genealogía posporno extensa que iría desde las películas de Andy Warhol, por ejemplo, cuando en “Blow Job” (Mamada) filma únicamente un rostro orgásmico de un chico desplazando la cámara del “objetivo” pornográfico, o de  “Un Chant d'amour” Jean Genet en el que se representa el amor homosexual en la prisión, en las películas de Jack Smith, las performances de Cossi Fan Tutti hasta los trabajos contemporáneos de LoveArtLab de Sprinkle y Stephens, o Bruce La Bruce y Shu Lea Cheang

Tus pelis pornos favorritas
La lista sería muy larga. Herstory of Porn de Annie Sprinkle es un clásico absoluto: el abecedario del posporno. Pero por hablar de una producción reciente, sin duda, lo que he visto, todavía en una primera edición, de los materiales que Shu Lea Cheang ha grabado con el grupo de artistas y activistas de Barcelona en Hangar promete un máximo de excitación disidente. 



Artículo de Paul B. Preciado publicado en el Parole de queer 4.
Paul B. Preciado es filósofo y activista queer. Cursó sus estudios en diferentes universidades de EEUU. Actualmente enseña teoría del género en diversas universidades del Estado Español y del extranjero así como participa en el Programa de Estudios Independientes del MACBA. Es autora de los libros: “Manifiesto Contrasexual”"Testo yonki" “Pornotopia” y de numerosos artículos publicados en Multitudes, Eseté o Artecontexto…

Judith Butler. Filósofa en todo Género en español. Parte 2

LA INVASIÓ DELS PARES GESTANTS TRANS per SAYAK VALENCIA TRIANA

La recent aparició/espectacle d'alguns casos d'homes trans que han decidit gestar els seus fills, es mostra per al heteropensament com l'argument d'un film de ciència ficció.
Més específicament, apareix com una ucronia*, perquè al mateix temps que encarna “allò impossible”, també desborda “els possibles”, m'explico: els casos dels homes gestants trans representen per a la societat occidental, basada en reificacions dicotòmiques de gènere, un desplaçament en dos de les seues grans narratives: la irreproductibilitat del cos masculí com a original i la gestació com una de la característiques més purament femenines.
Així, els homes gestants trans, a través de la seua corporalitat fan una crítica severa, una dinamització a la suposada immobilitat de la díada home/dona i les seves funcions de gènere. A més, fan un reclam real en encarnar una paternitat activa que s’allunya molt de la relació de paternitat precària que regeix a occident i que confinava els homes al seu paper de proveïdors
Per això, aquests subjectes queeritzen les relacions de ma/paternitat naturalitzades artificialment per la societat i es presenten com una possibilitat de construir el gestant com a subjecte polític i insurgent: un terrorista que esdevé la seva pròpia arma per a repensar els vincles de filiació existents.
No obstant això, un acte tan potent, que desobeïx tant les narratives del gènere com les de  sexualitat, pot causar ressentiment en llocs tan equidistants com la dreta així com en els moviments de resistència opositiva com els feminismes i fins i tot en la teoria queer. La qual cosa ens indica que l’esdevenir de subjectes que les seves estratègies de resistència són corporals i no abstractes és necessària per a seguir pensant-nos com a subjectes d'oposició activa amb capacitat de crear discurs i aliança al costat d'aquests nous subjectes polítics que segueixen donant girs de rosca a la realitat.
Finalment, sols resta preguntar: qui tem els pares gestants trans?
Sayak Valencia Triana

*La ucronia és un subgènere de la ciència ficció que es relaciona amb la història contrafactual per ser un procés especulatiu sobre un món possible alternatiu. Una història que dóna una versió altra/alterna de la història.

Diseño por Nac Scratchs

"La invasión de los padres gestantes trans" es un artículo escrito por Sayak Valencia Triana para el Parole de queer SCI-FI//5.
Sayak Valencia Triana es Filósofa, poeta, ensayista y exhibicionista performática, además de dedicarse a la escritura. Ha publicado los libros:Adrift´s Book (índigo)Capitalismo GoreEl reverso exacto del texto y Jueves Fausto.

LA INVASIÓN DE LOS PADRES GESTANTES TRANS por SAYAK VALENCIA TRIANA

La reciente aparición/espectacularización de algunos casos de hombres trans que ha decido gestar a sus hijxs, aparece para el heteropensamiento como el argumento de un film de ciencia ficción. Más específicamente, aparece como una ucronía*, porque al mismo tiempo que encarna “lo imposible”, también desborda “lo posible”, me explico: la aparición de los hombres gestantes trans representa para la sociedad occidental, basada en reificaciones dicotómicas de género, un desplazamiento en dos de sus grandes narrativas: la irreproducibilidad del cuerpo masculino como original y la gestación como una de la características más puramente femeninas. Así, los hombres gestantes trans, a través de su corporalidad hacen una crítica severa, una dinamización a la supuesta inmovilidad de la díada hombre/mujer y sus funciones de género. Además, hacen un reclamo real al encarnar una paternidad activa que dista mucho de la relación de paternidad precaria que rige a occidente y que confinaba a los hombres a su papel de proveedores. 
Por ello, dichos sujetos queerizan las relaciones de ma/paternidad naturalizadas artificialmente por la sociedad y se presentan como una posibilidad de construir al gestante como un sujeto político e insurgente, un terrorista que es su propia arma para repensar los vínculos de filiación existentes.
Sin embargo, un acto tan potente, que desobedece tanto las narrativas del género como las de la sexualidad, puede causar resquemor en lugares tan equidistantes como la derecha ultraconservadora así como en los movimientos de resistencia opositiva como los feminismos e incluso en la teoría queer. Lo cual nos indica que la aparición de sujetos cuyas estratégias de resistencia son corporales y no abstractas es necesaria para seguir pensándonos como sujetos de oposición activa que son capaces de crear discurso y alianza junto a estos nuevos sujetos políticos que siguen dando giros de tuerca a la realidad.
Finalmente, solo resta preguntar: ¿quién teme a los padres gestantes trans?
Sayak Valencia Triana

*La ucronía es un subgénero de la ciencia ficción que se relaciona con la historia contrafactual por ser un proceso especulativo sobre  un mundo posible alternativo. Una historia que da una versión otra/alterna de la Historia.

Diseño por Nac Scratchs

"La invasión de los padres gestantes trans" es un artículo escrito por Sayak Valencia Triana para el Parole de queer SCI-FI//5.
Sayak Valencia Triana es Filósofa, poeta, ensayista y exhibicionista performática, además de dedicarse a la escritura. Ha publicado los libros:Adrift´s Book (índigo)Capitalismo GoreEl reverso exacto del texto y Jueves Fausto.

martes

GRAN SURTIDO EN GÉNEROS por Itziar Ziga

"La tierra de nadie trans ha exorcizado las miserias de anclarme en el género mujer, ha ensanchado mis confines sociales hasta el infinito. Yo también habito en esa tierra sin dueño. Peleo, sobrevivo y gozo en ella".
Hace ya seis años, entraron los trans masculinos en mi vida. Vaya si entraron. Digo trans masculinos como si fuera una nueva especie, en algo sí lo son. Era muy divertido observar la divergencia de género hacia la que pueden derivar seres diagnosticados en el paritorio como hembras humanas. (Sí, el género es un diagnóstico médico gracias en gran parte a un carnicero llamado John Money y a su protocolo de asignación -y reasignación- sexual.) 

Allí estábamos los trans y las nenas. Yo ironizaba con ellos y les decía que mi género era princesa.

El feminismo se atrincheró tras el género mujer, a veces demasiado. Pero ahí están las insolentes mutaciones trans para sacarnos del atontamiento. De hecho, en espacios feministas exclusivos de mujeres (caladona, mambo,...) se han vuelto un poco turulatas decidiendo si dejaban entrar a trans, y en caso afirmativo, ¿quien sería bien recibido, un hombre con coño o una mujer con polla? Vaya dolor de cabeza. Algunas resolvieron que podían entrar unos y otras, porque a fin de cuentas eran guerrilleros antipatriarcales como las feministas de siempre. ¿Entonces por qué no abrir de una vez la puerta a las bio-maricas?

La tierra de nadie trans ha exorcizado las miserias de anclarme en el género mujer, ha ensanchado mis confines sociales hasta el infinito. Yo también habito en esa tierra sin dueño. Peleo, sobrevivo y gozo en ella. 

Cuando, en una noche de orgía desenfrenada, decidimos fundar ex_dones, todas estuvimos de acuerdo en que sólo podíamos regresar al activismo feminista desde un planteamiento radicalmente cuestionador del género. Negando esa inevitabilidad que nos vuelve exclavas temerosas antes de haber nacido. Eso no quiere decir que no arrastremos lastres de lo que supone socialmente ser mujer, y cosas buenas también. Nadie se desgenera, no existe el vacío, el folio en blanco. Esa busqueda es tramposa y absurda. "El genero es una copia sin original", decía Judith Butler. Pero existe la mutación. Y el regocijo en lo sucio, en lo impuro, en la perversión de género.

Alaska redondea así la sentencia que lanzara Simone de Beauvoir hace sesenta años: “No sólo no se nace mujer, sino que nunca se llega a serlo”.
Así que a estrenar género, nenas.  


Artículo de Itziar Ziga para el Parole de queer 2
Itziar Ziga es periodistx y autorx de Devenir perraUn zulo propioGlamur i resistència y Sexual herria y escribe habitualmente en Hasta la limusina siempre.

sábado

Prólogo:Decimos Revolución by Beatriz Preciado

"Somos los jacobinos negros y maricas, las bolleras rojas, los desahuciados verdes, somos los trans sin papeles, los animales de laboratorio y de los mataderos, los trabajadores y trabajadoras informático-sexuales, putones diversos funcionales, somos los sin tierra, los migrantes, los autistas, los que sufrimos de déficit de atención, exceso de tirosina, falta de serotonina, somos los que tenemos demasiada grasa, los discapacitados, los viejos en situación precaria. Somos la diáspora rabiosa. Somos los reproductores fracasados de la tierra, los cuerpos imposibles de rentabilizar para la economía del conocimiento".
Beatriz Preciado
Los analistas políticos advierten del inicio de un nuevo ciclo de rebeliones sociales que habría comenzado en 2009 en reacción al colapso de los mercados financieros, el aumento de la deuda pública y las políticas de austeridad. La derecha, compuesta por un no siempre reconciliable enjambre de managers, tecnócratas, capitalistas financieros opulentos y monoteístas más o menos desposeídos, oscila entre una lógica futurista que empuja a la máquina bursátil hacia el plus-valor y el repliegue represor hacia el cuerpo social que reafirma la frontera y la filiación familiar como enclaves de soberanía. En la izquierda neo-comunista (véase Slavoj Zizek, Alain Badiou y compañía) se habla del resurgimiento de la política emancipatoria a escala global, de Wall Street al Cairo pasando por Atenas y Madrid, pero se anuncia con pesimismo, la incapacidad de los movimientos actuales de traducir una pluralidad de demandas en una única lucha antagonista. Zizek retoma la frase de William Butler Yeats para resumir su arrogante diagnóstico de la situación: “Los mejores carecen de toda convicción, mientras que los peores están llenos de apasionada intensidad.”
Los gurús de izquierda de la vieja Europa colonial se obstinan en querer explicar a los activistas de los movimientos Occupy, del 15M, a las transfeministas del movimiento tullido-trans-puto-maricobollero-intersex y postporn que no podemos hacer la revolución porque no tenemos una ideología. Dicen «una ideología» como mi madre decía «un marido». No necesitamos ni ideología ni marido. Los transfeministas no necesitamos un marido porque no somos mujeres. Tampoco necesitamos ideología porque no somos un pueblo. Ni comunismo ni liberalismo. Ni la cantinela católico-musulmano-judía. Nosotros hablamos otra lenguas.
Ellos dicen representación. Nosotros decimos experimentación. Dicen identidad. Decimos multitud. Dicen lengua nacional. Decimos traducción multi-código. Dicen domesticar la periferia. Decimos mestizar el centro. Dicen deuda. Decimos cooperación sexual e interdependencia somática. Dicen desahucio. Decimos habitemos lo común. Dicen capital humano. Decimos alianza multi-especies. Dicen diagnóstico clínico. Decimos capacitación colectiva. Dicen disforia, trastorno, síndrome, incongruencia, deficiencia, minusvalía. Decimos disidencia corporal. Un tecno-chamán de la Pocha Nostra vale más que un psico-negociante neo-lacanicano y un fisting contra-sexual de Post-Op es mejor que una vaginoplastia de protocolo. Dicen autonomía o tutela. Decimos agencia relacional y distribuida. Dicen ingeniería social. Decimos pedagogía radical. Dicen detección temprana, terapia genética, mejora de la especie. Decimos mutación molecular anarcolibertaria. Dicen derechos humanos. Decimos la tierra y todas las especies que la habitan tienen también derechos. La materia tiene derechos. Dicen carne de caballo en el menú. Decimos subámonos a los caballos y escapemos del matadero global. Dicen que Facebook es la nueva arquitectura de lo social. Nosotros llamamos, con la Quimera Rosa y Pechblenda, a un cyberaquellarre de putones geeks. Dicen que Monsanto nos dará de comer y que la energía nuclear es la más barata. Decimos saca tu pezuña radiactiva de mis semillas. Dicen que el FMI y el Banco Mundial saben más y toman mejores decisiones. Pero, ¿cuántos transfeministas seropositivos hay en el comité de dirección del FMI? ¿Cuántas trabajadoras sexuales migrantes pertenecen al cuadro directivo del Banco Mundial?
Dicen píldora para prevenir el embarazo. Dicen clínica reproductiva para convertirse en mamá y papá. Decimos colectivización de fluidos reproductivos y de úteros reproductores. Dicen poder. Decimos potencia. Dicen integración. Decimos proliferación de una multiplicidad de técnicas de producción de subjetividad. Dicen copyright. Decimos código abierto y programación estado beta: incompleta, imperfecta, procesual, colectivamente construida, relacional. Dicen hombre/mujer, blanco/negro, humano/animal, homosexual/heterosexual, válido/inválido, sano/enfermo, loco/cuerdo, judío/musulmán, Israel/Palestina. Decimos ya ves que tu aparato de producción de verdad no funciona… ¿Cuántas Galileas nos harán falta esta vez para aprender a ponerle un nombre nuevo a las cosas?
Nos hacen la guerra económica a golpe de machete digital neoliberal. Pero no vamos a ponernos a llorar por el fin del Estado benefactor, porque el Estado benefactor también tenía el monopolio del poder y de la violencia y venía acompañado del hospital psiquiátrico, del centro de inserción de discapacitados, de la cárcel, de la escuela patriarcal-colonial-heterocentrada. Llegó la hora de someter a Foucault a una dieta tullido-queer y empezar a escribir La Muerte de la Clínica. Llego la hora de invitar a Marx a un taller eco-sexual. No queremos ni velo ni prohibición de llevar velo: si el problema es el pelo, nos lo raparemos. No vamos a entrar en el juego del Estado disciplinario contra el mercado neoliberal. Esos dos ya llegaron a un acuerdo : en la nueva Europa, el mercado es la única razón gubernamental, el Estado se convierte en un brazo punitivo cuya función se limitará a recrear la ficción de la identidad nacional agitando la amenaza de la inseguridad.
Necesitamos inventar nuevas metodologías de producción del conocimiento y una nueva imaginación política capaz de confrontar la lógica de la guerra, la razón hetero-colonial y la hegemonía del mercado como lugar de producción del valor y de la verdad. No estamos hablando simplemente de un cambio de régimen institucional, de un desplazamiento de las élites políticas. Hablamos de la transformación de “los dominios moleculares de la sensibilidad, de la inteligencia, del deseo.” Se trata de modificar la producción de signos, la sintaxis, la subjetividad. Los modos de producir y reproducir la vida. No estamos hablando sólo de una reforma de los Estados-Nación europeos. Estamos hablando de descolonizar el mundo, de interrumpir el Capitalismo Mundial Integrado. Estamos hablando de modificar la “Terrapolítica.”
Somos los jacobinos negros y maricas, las bolleras rojas, los desahuciados verdes, somos los trans sin papeles, los animales de laboratorio y de los mataderos, los trabajadores y trabajadoras informático-sexuales, putones diversos funcionales, somos los sin tierra, los migrantes, los autistas, los que sufrimos de déficit de atención, exceso de tirosina, falta de serotonina, somos los que tenemos demasiada grasa, los discapacitados, los viejos en situación precaria. Somos la diáspora rabiosa. Somos los reproductores fracasados de la tierra, los cuerpos imposibles de rentabilizar para la economía del conocimiento.
No queremos definirnos ni como trabajadores cognitivos ni como consumidores fármacopornográficos. No somos Facebook, ni Shell, ni Nestle, ni Pfizer-Weyth. Tampoco somos Renault o Peugeot. No queremos producir francés, ni español, ni catalán, ni tampoco producir europeo. No queremos producir. Somos la red viva descentralizada. Rechazamos una ciudadanía definida a partir de nuestra fuerza de producción o nuestra fuerza de reproducción. No somos bio-operarios productores de óvulos, ni cavidades gestantes, ni inseminadores espermáticos. Queremos una ciudadanía total definida por la posibilidad de compartir técnicas, códigos, fluidos, simientes, agua, saberes… Ellos dicen que la nueva guerra limpia se hará con drones de combate. Nosotros queremos hacer el amor con esos drones. Nuestra insurrección es la paz, el afecto total. Ya sabemos que la paz es menos sexi que la guerra, vende menos un poema que una ráfaga de balas y una cabeza cortada pone más que una cabeza parlante. Pero nuestra revolución es la de Soujourneth Truth, la Harriet Tubman, la de Jean Deroin, la de Rosa Parks, la de Harvey Milk, la de Virginia Prince, la de Jack Smith, la de Ocaña, la de Sylvia Rae Rivera, la del Combahee River Collective, la de Pedro Lemebel. Hemos abandonado la política de la muerte: somos un batallón sexo-semiótico, una guerrilla cognitiva, una armada de amantes. Terror anal. Somos el futuro parlamento postporno, una nueva internacional somatopolítica hecha de alianzas sintéticas y no de vínculos identitarios. Dicen crisis. Decimos revolución.
Una versión abreviada de este texto fue publicada por primera vez en el periódico francés Libération, el 13 de marzo de 2013. Gracias a Graciela Villanueva por la ayuda con la traducción del francés.
“Decimos revolución” de Beatriz Preciado, prólogo del libro Transfeminismos. Epistemes, fricciones y flujos de Miriam Solá y Elena/Urko. Txalaparta, Tafalla, 2013 y publicado el 20 de marzo de 2013 en el periódico "Libération".

Más artículos publicados por Beatriz Preciado en el periódico Liberátion:
"La estadística es más fuerte que el amor", publicado el 5 de agosto de 2014.
"Marcos for ever", publicado el 6 de junio de 2014.
"Feminismo amnésico", publicado el 9 de mayo de 2014.
"Procreación políticamente asistida" publicado el 27 de setiembre de 2013.
¿Quién defiende al niño queer?, publicado el 14 de Enero de 2013.